Que la
fuerza te acompañe
en el
trabajo,
para
que tengas la mente entretenida
y no
pienses más allá de tus narices.
Que tus
logros no dependan de la suerte
y tus
amores no se extiendan
más
allá de tus dominios.
Que
firmes un buen pacto con el tiempo,
para
que no se te presente en casa
Que aprendas
a meterte debajo de las olas
y a
taparte los oídos y cuidarte la garganta
cuantas
veces tengas cerca
los
airosos encantos de los timos.
Que tu
valentía envíe a galeras
tus
condenas,
y tu
insensatez mantenga ocultas
las
grietas peligrosas de tus sueños.
Que
para todos los sentidos
conserves
apetito
y
digieras con placer
los
divinos postres que te ofrezcan.
Que la
fuerza te acompañe
sin que
tú te enteres,
para
que el día que no estés
pases
discretamente a mejor barrio.
Del libro “Campos visuales”
(Imagine Editores, 2.003)
