Espacio destinado a la divulgación de mi obra poética. También muestra algunas de mis preferencias literarias, musicales, cinematográficas o artísticas en general.



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domingo, 23 de octubre de 2016

LA PRIMERA LUZ















Reposa un cuerpo, y el otro                           
observa cómo la primera luz
recompone sus fragmentos.


Sueño que es placer del otro cuerpo,
mirada que es sólo límite
de un párpado que sueña.


Entre ellos, dos inmóviles lazos,
dos manos suspendidas,
ahora sobre un muslo, ahora
sobre un regazo.


Sueña la belleza
que el deseo la protege.


                                                   (Inédito)




© Álvaro César Lara, 2016 - Todos los derechos reservados

sábado, 7 de febrero de 2015

LA ILUSIÓN DEL COMIENZO


La ilusión del comienzo
la búsqueda del sacapuntas perdido
para el lápiz que no sirve
el ascenso a tu cumbre de cima plana
el tiempo anulado por tus formas
tus insomnes despertares
haciendo posible mi viaje
y también tu huida
tu viaje de cuerpo entero
la esperanza sin paredes
y el blanco de mis ojos navegando
hacia tu enamorada orilla.

                                                                         (Inédito)


Acrílico de Beatriz Castoriano



© Álvaro César Lara, 2015 - Todos los derechos reservados

miércoles, 24 de septiembre de 2014

OTOÑO

Si este aire ya no ondula
como recién sacado de un capricho
si este sol descubre su cabeza  
más torcidamente y sin orgullo      
si estos pájaros comienzan a piar
a destiempo y a aletargarse las tortugas
si a este cielo se le nubla la vista
a poco que las nubes le atraviesan
si esta calle no recuerda de qué
color era el traje que ayer llevaba
si estas plantas ya no disputan
sus raíces por el agua
si esta ilusión presenta extraños síntomas
que nos hacen temer por su vida
si esta puerta nos sorprende
porque ha dejado de crujir
si estas hojas parecen fatigadas
de extender sus tapices en la sombra   
si esta cama exige a su huésped
que le saque un mayor partido
si este amanecer huele intensamente
a uvas y a penumbra
si este perezoso insecto
muda de lugar a todas horas  
si estos montes y esta tierra
reverdecen sin la menor disculpa
yo ya no me atrevo a ser el mismo

             
                               (Poema perteneciente a "Represa 1". Nueva versión)

                    

Amanecer de otoño sobre Madrid  - Foto: Ángela Romero


© Álvaro César Lara, 2014 - Todos los derechos reservados.

jueves, 24 de octubre de 2013

LA NOCHE TRANSFIGURADA

  
Autorretrato azul (1910) 
  
 Presento hoy una traducción propia del poema “La noche transfigurada”, del poeta alemán Richard Dehmel (1863-1920), en el que se basó un joven Arnold Schönberg para la composición de su homónimo opus 4.  

  A modo de los poemas sinfónicos prodigados por Richard Strauss, la obra, un sexteto de cuerdas dividido en cinco secciones, transcribe los sucesos y estados de ánimo descritos en el poema, aunque la música es de tal intensidad, dramatismo y belleza que emociona por sí misma. A estos efectos, la llevanza de la tonalidad hasta su límite permite caracterizar una densa atmósfera de elevada e inquietante concentración lírica, de modo afín a los procedimientos wagnerianos. El paso hacia la ruptura del sistema tonal estaba, pues, ya sin remedio prefigurado.
  Concluída en 1899 y estrenada en 1902, la partitura fue objeto de una posterior transcripción para orquesta de cuerdas realizada por el mismo Schönberg, y es ésta la forma más frecuente de interpretarse en las salas de conciertos.

  Como todos sabemos, no son pocas las dificultades de traducir del alemán, máxime en poesía. Puedo asegurar que he puesto todo mi empeño en no perturbar demasiado el aliento y ritmo poéticos, por lo que me he alejado de la literalidad cuando lo he creído necesario. Traducciones literales hay muchas; poéticamente válidas, bastantes menos. Espero estar a la altura.

   Nota: Pongo enlace en YouTube a la versión orquestal de Barenboim con la Chicago Symphony, si bien recomendaría la de Pierre Boulez con la New York Philharmonic (años 70), a mi juicio extraordinaria.


      NOCHE TRANSFIGURADA  


           
Dos tipos cruzan una fría y desnuda arboleda.   
Ambos observan cómo la luna que los alumbra
planea sobre los altos robles: ni una sola nube
enturbia ese cielo, en cuya luz se funden las negras
                                                                     [copas.  


Se oye a una mujer decir:

Llevo en mi seno un hijo y no es tuyo:
contigo estoy yendo en pecado.
He atentado gravemente contra mí misma,
pues aun creyendo que jamás podría ser feliz,
sentí un enorme deseo de conocer la plenitud 
y la alegría de ser madre, y por eso me atreví
a entregar mi tembloroso cuerpo en los brazos
de un extraño, del cual quedé preñada.  
Y ahora la vida se ha tomado venganza
haciendo que tú te encuentres conmigo.
           
En su incierto caminar, ella levanta la vista,
contempla la luna y sus oscuros ojos se llenan
de luz.

           
Acto seguido, se oye a un hombre decir:

Entonces, que este hijo que has concebido
no suponga una carga para tu alma:
¿acaso no ves cómo el universo resplandece?
Bajo este esplendor navegamos sin rumbo
sobre un gélido mar, mas una especial tibieza
fluye de ti a mí y de mí a ti, y esto transfigurará
a este hijo de otro: tú lo llevarás como si fuera mío,
porque tú me has traído la luz y a mí mismo
me has convertido en niño.
           

Él la abraza de sus fuertes caderas;
sus alientos se mezclan con la brisa.

           
Una pareja atraviesa la prominente y fúlgida noche.
           
                          *************

 (Versión original)

           Verklärte Nacht

Zwei Menschen gehn durch kahlen, kalten Hain;
der Mond läuft mit, sie schaun hinein.
Der Mond läuft über hohe Eichen;
kein Wölkchen trübt das Himmelslicht,
in das die schwarzen Zacken reichen.
Die Stimme eines Weibes spricht:

Ich trag ein Kind, und nit von Dir,
ich geh in Sünde neben Dir.
Ich hab mich schwer an mir vergangen.
Ich glaubte nicht mehr an ein Glück

und hatte doch ein schwer Verlangen
nach Lebensinhalt, nach Mutterglück

und Pflicht; da hab ich mich erfrecht,
da ließ ich schaudernd mein Geschlecht
von einem fremden Mann umfangen,
und hab mich noch dafür gesegnet.
Nun hat das Leben sich gerächt:
nun bin ich Dir, o Dir, begegnet.

Sie geht mit ungelenkem Schritt.
Sie schaut empor; der Mond läuft mit.
Ihr dunkler Blick ertrinkt in Licht.
Die Stimme eines Mannes spricht:

Das Kind, das Du empfangen hast,
sei Deiner Seele keine Last,
o sieh, wie klar das Weltall schimmert!
Es ist ein Glanz um alles her;
Du treibst mit mir auf kaltem Meer,
doch eine eigne Wärme flimmert
von Dir in mich, von mir in Dich.
Die wird das fremde Kind verklären,
Du wirst es mir, von mir gebären;
Du hast den Glanz in mich gebracht,
Du hast mich selbst zum Kind gemacht.

Er faßt sie um die starken Hüften.
Ihr Atem küßt sich in den Lüften.
Zwei Menschen gehn durch hohe, helle Nacht.


© Richard Dehmel. All rights reserved

                         Versión de D. Barenboim con la Sinfónica de Chicago


© De la traducción y texto: Álvaro César Lara, 2013 - Todos los derechos reservados 

jueves, 21 de febrero de 2013

PROSEGUIMOS EN LA VIDA


He aquí un poema de hará unos 15 años:


Proseguimos en la vida
porque nos deja decir
que aún queda mucho más trecho
del que nos imaginamos.
FOTO: Beatrice Castoriano
De aquí que se haga necesario
el sueño –no el soñar,
sino el dormir–, el recobrar las
fuerzas diariamente
para seguir corrompiéndonos
más y más, poco a poco;
y es que, a menudo, la señal
que convoca a la reposición
de un cuerpo débil
es la irrupción de un recuerdo,
rememoración perenne
de un sentir que se retrasa,  
sonata quasi una fantasía,
exposición,
desarrollo,
recapitulación.

Si esto es así, nadie puede hablar,
propiamente, de que esté siendo
traicionado.
A lo sumo, podrá decir
que siempre que juega
con lágrimas, sombras, ruinas,
después tiene sed, mucha mucha sed.
Que entonces, mientras bebe,
contempla cómo frente 
a esas ruinas, lágrimas, sombras,
los ojos se le escapan
de las manos.
Que, apenas ha terminado
de aliviarse, cae en la cuenta
de que en breve, casi ya,
ha de volver a jugar –pues si no
otro jugará por él–,  y que por eso olvida
que más sed habrá de padecer
cuantas menos sean las jugadas
que le queden.                        

                                    (De “Retenida presencia”)       



© Álvaro César Lara, 2013 - Todos los derechos reservados

miércoles, 16 de enero de 2013

EL DÍA QUE LO PUDE SABER


  El día que me pareció que tus ojos
no eran del color que había pensado
me pregunté qué alegría sería aquella
cuya ausencia me había arruinado la vida.

   El día que amanecí en la manzana
de una calle sin coches ni aceras,
sin mujeres ni sombras blancas,
llegué a sospechar que tu pelo
convertiría mis dedos en hojaldre.

   El día que me fijé en tu ropa
y encontré nuevas prendas
para un cuerpo que no era el mismo,
presentí que no descansaría
hasta haber convivido con tus labios.

   El día que dudé si tu voz me nombraba
o si era yo el que decía insensateces
al calor de una hoguera,

me hallaba lo suficientemente ebrio
como para poder darme cuenta
de que me había enamorado de ti.


FOTO: Beatrice Castoriano














 © Álvaro César Lara, 2013 - Todos los derechos reservados

sábado, 17 de noviembre de 2012

MANOS A LA OBRA


Si dices: –es tarde–,
Paul Klee - Hauptweg und Nebenwege (1929)
es que no lo harás.

Si dices: –habrá tiempo–,
es muy posible que no lo hagas.

Si dices: –hay tiempo–,
puede pasar cualquier cosa.

Si dices: –es tiempo–,
es casi fijo que lo harás.

Si dices: –nunca,
es muy posible que lo hagas.

Si dices: –ahora–,
lo estarás haciendo ya.

Lo que llegues a hacer
es lo de menos.


 © Álvaro César Lara, 2012 - Todos los derechos reservados

jueves, 11 de octubre de 2012

ORÍGENES

Hoy me he animado a colgar este que es uno de mis primeros poemas, casi de mis orígenes literarios. El mero paso del tiempo, pues, ha hecho que su título adquiera un evocador regusto biográfico:

          
          ORÍGENES

  
Desde que nací he carecido
de una tierra virgen
de un origen que me justificase
me sacase de apuros
me abasteciese de nombres

de cosas de la tierra o de
cualquier elemento natural
que más o menos remotamente
tuviera algo que ver conmigo
  
Carecía de eso porque
otras muchas cosas me sobraban:
juguetes con los que no jugaba
nunca
armarios abarrotados de bufandas
y pañuelos
programas de televisión
que no me entretenían
agendas y relojes de arena
y esferas de cristal
destinadas a romperse
  
Sobrábanme a su vez
elogios de largo recorrido
salutaciones demandadas
por parientes y pupitres
comparaciones con antepasados
de dudosa equivalencia
madrugadas inclementes
urgencias unánimes
a un crecimiento y prosperidad
desmedidos 

Pero el dolor habría de llegar
a su debido tiempo
y de la mano del dolor
vino el silencio  
a florecer en la memoria   
de los sueños

Mas el niño seguía siendo
la criatura más encantadora
del mundo 
la sonrisa más complaciente
de la tierra
el ángel de la verdad
y la hermosura
el más mayor para su edad
de cuantos su edad tenían
el caballero de la rosa
más nombrado
por quienes no podían
aspirar ni a la mitad de su futuro


                                                (De: Represa 1)

© Álvaro César Lara -All rights reserved

miércoles, 20 de junio de 2012

PLEGARIA


Señor, por primera vez en mi vida me dirijo a Ti
con toda la humildad que me quepa en el alma.

Únicamente Tú, que has permitido mi estancia en este mundo,
serás capaz de comprenderme, aunque no me consideres digno
                                                                               de tu ayuda.

Oh Señor, Tú que dispones de la voluntad infinita del amor,
dame ocasión de estar a la altura de la mujer a quien amo,
y para ello concédeme, te lo suplico, el tiempo imprescindible
para proceder sin demora a entregarle lo que Tú, Señor,                 
pusiste entre mis manos al nacer.

    
                           
       © Álvaro César Lara - Todos los derechos reservados

miércoles, 25 de abril de 2012

CONJUROS

      

Que la fuerza te acompañe
en el trabajo,
para que tengas la mente entretenida
y no pienses más allá de tus narices.

Que tus logros no dependan de la suerte
y tus amores no se extiendan
más allá de tus dominios.

Que firmes un buen pacto con el tiempo,
para que no se te presente en casa
cualquier tarde maldita de domingo.

Que aprendas a meterte debajo de las olas
y a taparte los oídos y cuidarte la garganta
cuantas veces tengas cerca
los airosos encantos de los timos.

Que tu valentía envíe a galeras
tus condenas,
y tu insensatez mantenga ocultas
las grietas peligrosas de tus sueños.

Que para todos los sentidos
conserves apetito
y digieras con placer
los divinos postres que te ofrezcan.

Que la fuerza te acompañe
sin que tú te enteres,
para que el día que no estés
pases discretamente a mejor barrio.


 Del libro “Campos visuales” (Imagine Editores, 2.003)